Buñuelos de Calabaza

Si unes tradición, olor a pólvora, color y Valencia, llega a la cabeza directamente “Fallas”, pero a eso le falta una cosa para cerrar el círculo: Churros y Buñuelos de Calabaza.

Pues hoy vamos a hacer justo una de esas cosas, Buñuelos de Calabaza.

Volvemos a las recetas de la abuela, de las tradiciones más arraigadas, de la maestría y del buen hacer.

Una receta muy sencilla pero que hacerla a mano tiene su maestría. Aquí voy a intentar explicaros como freír los buñuelos a mano, como las abuelas y buñoleras más tradicionales, pero se puede hacer o bien a cucharas (donde nos saldrán buñuelos redonditos) o bien con los moldes de buñuelos, y se nos quedarán unas rosquillas perfectas. Pero os adelanto que las que veis en las fotos están elaboradas a mano.

¿Calabaza asada o cocida? Encontraremos diferentes opciones, tantas como recetas hay, pero en mi opinión, asada tiene un sabor que no conseguimos cociéndolas y además, mantiene menos humedad, por lo que la cantidad de agua de esta receta está pensada para hacerlos así, con calabaza asada.

Con las cantidades usadas en la receta, no sabría deciros el número de buñuelos que salen, porque depende de su tamaño, pero es la cantidad de masa que hago para 6 personas.

Un sabor dulce, inigualable, un bocado esponjoso y aireado con un color anaranjado digno de un buen chocolate caliente para disfrutar.

Si es cierto que a partir de ahora, os vais a encontrar con diferentes recetas de Valencia, es lo que tiene vivir con un valenciano en casa jejeje.

Adquirir en casa tradiciones, costumbres y otras culturas es algo que me fascina, sobre todo si es para compartir.

Ingredientes:


  • 500 gr. de harina de fuerza.
  • 300 gr. de puré de calabaza asada.
  • 400 ml. de agua.
  • 12 gr. de levadura fresca.
  • 10 gr. de sal.
  • 1 cucharadita de vinagre.
  • Aceite de girasol para freír.
  • Azúcar para espolvorear.

Preparación:


  1. Evidentemente, lo primero es asar la calabaza. Yo os detallo cómo me gusta hacerlo, pero ya a gustos. Limpio y troceo en cuadraditos no muy grandes la calabaza y la meto en el horno a 200º con calor arriba y abajo hasta que esté tierna. Hacerlo así me permite no tenerla tanto tiempo y que se haga de forma muy pareja, impidiendo que se sequen o tuesten las partes más superiores. Una vez tierna, la retiro de la bandeja y la bato con un procesador de alimentos para dejarla muy fina.
  2. Tamizamos la harina para evitar grumos.
  3. Cogemos un poco de agua de los 400 ml que tenemos preparados y diluimos en ella la levadura fresca.
  4. Es hora de mezclar todos los ingredientes: la harina, la calabaza, el agua con y sin la levadura, la sal y el vinagre (que debajo os explicaré su función)
  5. Mezclamos enérgicamente con una mano, es una masa muy líquida que se nos quedará muy pegada. Forma de hacerlo, con la mano ligeramente cóncava, poner en un extremo del bol cogiendo la masa y hacer sacudidas rápidas hacia el extremo opuesto. Repetir hasta comprobar que tenemos una masa lisa y sin grumos. Si no te quieres manchar… con el robot de cocina y el accesorio pala a velocidad media.
  6. Tapar nuestra masa y dejar reposar un par de horas, esto hará que leve y duplique o incluso triplique su tamaño.
  7. Pasado este tiempo y antes de tocar la masa, calentaremos el aceite de girasol para empezar a freír. Como en el caso de los Roscos Fritos, yo pongo un trocito de piel de naranja o de limón y cuando esté doradito, sé que mi aceite está listo para comenzar.
  8. Ahora viene lo divertido y donde nuestra maestría se pone a prueba: cómo freír los buñuelos. Una mano (en mi caso la izquierda) será la encargada de estar en contacto con la masa y proporcionarme las porciones. La otra siempre estará limpia y para ayudarnos tendremos un cacharrito con agua templada para tenerla siempre húmeda e impedir así que la masa se nos quede pegada. Con la mano que tenemos en la masa, cogeremos esta a “puñados” de tal forma que por la parte superior de la mano salga una bolita de masa. Con la mano humedecida, uniremos nuestro cuatro dedos a modo de “cucharita” para coger la masa y con el dedo anular la clavaremos en el centro para dar forma de rosquilla y echar a la sartén con el aceite caliente. Es un movimiento decidido y rápido que requiere de práctica, pero si no lo hacemos nunca aprenderemos ¿No? ¿Qué es lo peor que puede pasar? Que salgan bolas, que salgan deformados, pero quedarán naturales, hechos a mano y con mucho amor.
  9. Nuestros buñuelos engordarán al contacto del calor del aceite y flotarán. Freírlos bien por ambos lados hasta que estén doraditos y retirar a una bandeja o plato con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.
  10. Para comer, espolvorear un poco de azúcar por encima y listos.

Vamos a resolver las dudas con respecto al vinagre, que se que hay gente a la que le estalla la cabeza.

En estos casos donde la masa se va a freír, nos aporta mayor esponjosidad, una textura más tierna, que se frían mucho mejor absorbiendo menos cantidad de aceite y que equilibre y realce el sabor de la cabaza ¿Sorprendente que todo esto pueda hacerlo una sola cucharadita de vinagre eh?

No, no aporta nada de sabor, es una pequeñísima cantidad la que se pone con respecto al total de la masa.

Lo que más me sorprende, es cómo nuestras abuelas pasaban estos trucos, de generación en generación, seguramente sin tener la explicación que os acabo de dar pero sabiendo que funcionaba a la perfección.

¿La mejor forma de tomarlos? Pues os diría que en Valencia sobre todo en fallas que está llena de puestos, pero como se trata de hacerlos en casa, pues con un buen chocolate caliente.

Pero la mejor, mejor, mejor de las formas, es compartiendo una buena tarde con familia y amigos.

Hablando de compartir, recordad compartir esta receta para que pueda llegar a mucha gente. Y por si queda alguna duda o queréis ver como los hago, en mi perfil de Instagram @eldulceobjetivo os dejo un vídeo para que lo podáis ver.

Recordad, “compartir es vivir”.

¡Un beso enorme familia!

Comparte, envía e imprime esta entrada:
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
Email to someone
email
Print this page
Print

1 Comentario

  1. Amparo González dice:

    Siempre me dejas sin palabras, son los buñuelos de calabaza mas perfectos que he visto nunca, además me encantan, gracias por acercar a todos tus seguidores una receta tan tradicional valenciana, y que especialmente en Fallas, es una de las cosas que mas se consumen, junto a un buen chocolate, pero sobre todo, gracias por el cariño que le pones a todo lo que haces, y con el cariño que siempre hablas de mi querida Valencia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *